jueves, 4 de junio de 2015

La dieta del cucurucho | Cuerpo libre de grasa de manera sencilla | Abdominales, pecho, brazos, piernas


Guía básica para mantener un físico esbelto y saludable y una salud de hierro. Cuida tu salud y mantente en forma de una manera sencilla y agradable. Cómo eliminar grasa de una forma natural y efectiva para el resto de tu vida.





INTRODUCCIÓN
Para comenzar esta introducción lo primero que nos gustaría remarcar es la diferencia entre adelgazar y perder grasa. El término adelgazar en la mayoría de los casos nos lleva a métodos incorrectos como veremos más adelante. Adelgazar, en el amplio sentido de la palabra, muchas veces no supone el vernos mejor y tener un aspecto y condición saludable, sino al contrario. Tampoco supone en muchos casos eliminar grasa, aunque os parezca extraño. Adelgazar viene precedido de una pérdida de volumen físico, pero muchas veces esa pérdida de volumen recae sobre nuestra masa magra, nuestro músculo, y no de nuestros lípidos.

Esto, además de consecuencias negativas para nuestra salud, suele terminar con el conocido efecto rebote, ya que las demandas de nuestro organismo nos llevará de forma natural al estado anterior, pues lo hemos sometido a condiciones extremas y antinaturales  de las que tendrá que recuperarse por sí mismo.

Por eso hacer hincapié en diferenciar completamente el término “adelgazar” con el que realmente nos interesa y el que seguiremos, el de “eliminar grasa”. Un aspecto libre de grasa es realmente el bueno para nuestra salud y saludable para nuestro aspecto.


Bueno, lo primero decir que esto no se trata de una dieta estricta. Ni siquiera puede ser considerado una "dieta" en el término común que rápidamente se nos viene a la cabeza como "sufrir al comer" y demás. Simplemente lo llamaría poner orden a nuestra forma de comer y hacerlo de forma correcta. Primero hay que hacer esto, el comenzar a comer bien, y más en el futuro, si se desea hacer una dieta de verdad por algún motivo en concreto, tendremos el organismo preparado para ello, mentalmente también estaremos preparados, y los resultados serán óptimos, y lo más importante, saludables.

Os intentaré simplificar al máximo todo esto. El tener la mayor facilidad de comidas posible, para que sea lo más llevadero posible cada uno de nosotros. Además, este será el camino correcto de cualquier persona, esté o no esté de dieta, el comer bien. Pensad que esto es para siempre, para toda la vida. Por lo que vuelvo a hacer hincapié: no toméis esto como una dieta, sino como un hábito correcto a la hora de comer.

Pensad que hasta día de hoy es posible que estuvieseis comiendo algo desordenado, y simplemente lo que hay que hacer es empezar a comer bien, de una forma correcta y ordenada, además de beneficiosa para nuestro organismo y salud. Y, por supuesto, todo depende de vosotros mismos. Si no vamos a hacer nuestro esfuerzo, nuestra mínima voluntad de hacer lo correcto, de nada servirá. Si de verdad tenéis propósito de comer bien y regularizar las calorías y grasas, no sólo para ahora, sino para el resto de nuestra vida, la cosa será coser y cantar. Pero si no hay la mínima voluntad de llevar esto adelante, mejor no sigas leyendo y sigue tal y como estabas.




PILARES BÁSICOS

Qué mejor que comenzar por lo básico y fundamental a la hora de regularizar nuestro hábito de comer. Lo primero que tendremos que llevar a cabo será el minimizar al máximo posible algunos alimentos contraproducentes para llevar una vida sana y equilibrada. 



· Grasas saturadas: Están en los embutidos, grasa animal, cantidad amplia de hamburguesas, tocinos, mantequillas, cremas de cacao, cacahuetes, kikos, bollería industrial, etc.

· Dulces: Están muy ricos, pero no son compatibles con el día a día. En momentos puntuales (un fin de semana, una boda, etc..) por supuesto que se puede tomar. Pero hay que intentar eliminarlos de nuestra rutina y del día a día.

· Bollería casera: Magdalenas, galletas, bollos, etc. no son compatibles con el día a día. Es así. Para momentos puntuales (el fin de semana, etc.) no hay problema. En el único sitio que podría tener una presencia más asídua, sería en el desayuno, por el motivo que luego y más adelante os comentaré.

· Fritos: Fritangas varias, rebozados, etc.

· Sal: No quitarla, sino rebajarla.  Es posible que ya tengáis un hábito de comidas bajo en sal, pero como lo desconozco, tengo que ponerlo. Es muy importante una dosis recomendada de sal al día. Pero hay gente que se pasa con la sal. La sal retiene muchos líquidos y no es buena para nuestro riego sanguíneo. Lo normal es aliñar dos o tres planos máximos al día con una pizca de sal, pero nada más. Muchos alimentos que compramos ya hechos o pre-cocinados traen su porción de sal ya de por sí. Eso habrá que tenerlo en cuenta.

· Alcohol: De por sí el alcohol, queramos comer bien o no, no es aconsejable bajo ningún hábito o dieta. Quizá, y para personas de avanzada edad, se recomienda un vaso de vino al día para mejorar la circulación sanguínea. Si somos bebedores ocasionales (de fin de semana o de cita puntual), y se hace con moderación (por temas de salud) no influirá en nuestra regulación para comer bien y eliminar grasa. 


Como dijimos al inicio, lo ideal de esta serie de alimentos citada sería intentar minimizarla lo máximo posible de nuestro hábito diario de comer y realmente dejarlo para momentos puntuales y ocasionales, si de verdad se quiere llevar una línea lo más saludable y correcta posible. Pero la vida es para disfrutar, así que estará en cada uno de nosotros el límite que queramos marcarnos.


Ahora, al contrario que acabamos de hacer, resumiremos una serie de puntos que sí deberemos llevar en nuestro día a día y que nos acompañe para siempre a la hora de alimentarse y llevar una vida saludable y organizada en lo que a nuestro organismo se refiere. 

· Agua: Es aconsejable beber entre 1,5 y 2 litros de agua diaria, así que es momento de acabar con la costumbre de beber poca agua al día..Nuestro organismo lo necesita, así de claro y nos ayudará a limpiar mucho más de lo que pensamos. Esos 2 litros de agua, hay que repartirlos a lo largo del día. No vale tomarse 1 litro de golpe a primera hora de la mañana, y así ya tenemos "la mitad" hecha. 

· Cinco injestas de comidas diarias: Como el agua, también punto crucial. Evidentemente esas "cinco injestas de comida" serán equilibradas y acordes según qué hora y momento del día. Podrá llegar un día, o dos, que nos saltemos una comida, pero intentaremos evitarlo al máximo. Lo ideal es hacer una injesta Hay cada 3 o 4 horas. Hay algo muy importante: si no comemos, no quemamos grasas y calorías, tal y como luego veremos con más detalle.

· Cardio/Aeróbicos/Deporte: Sí, y ya no por las grasas, calorías y demás, sino por llevar una vida de calidad y ágil. A medida que pasan los años el cuerpo se vuelve cada vez más pesado y rígido. Mientras más preparados y en forma estemos, de más calidad serán los años de madurez. Por otro lado, cada vez que hacemos deporte liberamos endorfinas y despertamos esta hormona, la cual nos proporciona alegría, belleza y salud.



LLEGÓ LA HORA DE COMER

A la hora de comer la variedad es total e ilimitada, sin restricción, incluso para aquellos alimentos "prohibidos" que enumeramos un poco más arriba. Como antes hemos reiterado, esto no es una dieta, y por lo tanto no tiene que haber imposiciones ni limitaciones. Así que tendremos a nuestra disposición todo tipo de alimentos:

· Proteínas
· Grasas monoinsaturadas
· Grasas polinsaturadas
· Huevos
· Hidratos de carbono simples
· Hidratos de carbono complejos
· Legumbres
· Hortalizas
· Vegetales
· Lácteos 
· Frutas
· Almendras y nueces
· Pescado
· Carne magra
· Pan

Lo ideal, durante las injestas diarias, las cuales se recomiendan que sean 5, sería repartirlas en tres de ellas "grandes" y dos intermedias "pequeñas", dejando como la injesta más importante del día al desayuno, como veremos algo después. Antes me gustaría remarcar y recordar algunos puntos a tener en cuenta antes de seguir:

· Controlar las calorías. De nada sirve comer limpio, bajo en grasa, pero excedernos de calorías y no quemarlas.
· Sustituiremos fritos por cosas a la plancha, asadas, y hervidas.
· Rebajaremos, si es necesario, la sal.
· Sustituiremos, poco a poco,  los lácteos grasos por lo desnatado o semi-desnatados.

EL DESAYUNO: LA CLAVE

Tomadlo así, porque es cierto. El desayuno es la comida más importante del día, es el motor, la combustión y la que nos hará funcionar de una forma correcta. Dejad que os diga algo clave: El ritmo metabólico 

Un ritmo de nuestro organismo lento, hará que no quememos calorías ni grasas y se nos acumule. ¿Cómo llegamos a un ritmo lento? Llevando un estilo de vida sedentaria y sobre todo comiendo mal. Aunque sería conveniente aclarar algo. Hay gente que por su propia genética tiene un ritmo metabólico alto, y es ese tipo de gente que todos conocemos y que por más que comen y muchas veces mal, siempre están bajos de grasa. Bajad al suelo, ellos son afortunados, y vosotros no. Es así, y no hay más.


La mayoría de nosotros tenemos un ritmo metabólico lento. Se nota desde un primer vistazo. La acumulación de lípidos en ciertas zonas del cuerpo delata de manera muy precisa. No hay más que ver dónde y cómo se le acumulan las grasas, y las formas que va cogiendo nuestro cuerpo. Así que lo ideal es acelerar el ritmo metabólico. Tener un ritmo alto, además de saludable, nos hará quemar calorías constantemente, incluso estando en reposo

¿Cómo acelerarlo? Comiendo. Hay más modos de hacerlo, como por ejemplo realizando ejercicios anabólicos en el gimnasio a primero de semana, donde al organismo lo estresas de una forma tal que aceleras tu ritmo metabólico, pero eso es imposible a día de hoy para muchos de nosotros y la mayoría no lo pretendemos ni tenemos tiempo. 

Así que a partir de éste punto debemos entender eso que repetimos algunos muchas veces: "para adelgazar, eliminar grasa, hay que comer".  Por ello, quien que quiere adelgazar dejando de comer, además de castigar su organismo, rebaja su ritmo metabólico, con lo que el mal es por partida doble.

El que adelgaza dejando de comer lo único que hace es castigar su magra muscular y demás fibras limpias. Con esta práctica y hábito nocivo para nuestra salud lo único que lograremos es poner a nuestro organismo al límite, forzarlo de forma errónea hasta que diga “basta”. Como resultados negativos tendremos, además de una salud precaria y un aspecto poco saludable, nos llegará el efecto rebote que nos devolverá a nivel de lípidos y grasas del principio, frustrando todas nuestras expectativas y esfuerzo realizado.

Estamos cansados de ver gente que tiempo atrás acumulaba grasas, estaba gorda (disculpen el adjetivo) y ahora, tras alguna dieta “milagrosa” está flaca, pero con unas formas del cuerpo completamente flácidas y caídas, incluso con pistoleras en los laterales de la cintura y barriga/pancheta. ¿Por qué? Porque al dejar de comer el cuerpo lo que hace es requerir su energía necesaria de la que precisa y no damos por medio de los alimentos, así que a lo que primero recurre es a nuestra magra (músculo), que es alimento para el cuerpo de alta calidad. Y a lo último que recurre es al tejido adiposo (grasa), que es de baja calidad. Como podéis apreciar, nuestro organismo es astuto e inteligente y sabe qué elegir como primera opción.

Fuente natural de hidratos de carbono
Al levantarnos por la mañana, nuestro cuerpo viene de realizar  ciclos de reconstrucción y descanso de nuestro organismo, y nuestro ritmo metabólico esta parado. El organismo despierta, y necesita combustión para moverse. Si no se moviese, simplemente es porque no estaríamos vivos. Si no le aportamos el combustible que requiere, el organismo no es tonto (tomaos muy en serio la capacidad autónoma del organismo, él se moverá a su cuenta si nosotros no lo hacemos por él), y buscará ese combustible por nuestro cuerpo.

Imaginaos que nos levantamos y no desayunamos, ¿vale? Bien, nuestro organismo buscará combustible de nuestro cuerpo. Donde primero tirará en su búsqueda será en los aminoácidos, proteínas y demás fuentes de energía y calidad. Nuestro cuerpo está vacío de combustible, recordad. ¿Dónde está todo eso?. En el tejido muscular, dígase, el músculo.

Esa es la primera razón de el por qué hay gente con un aspecto poco saludable, pecho metido, aspecto enclenque, brazos finos, pero con barriga. Comen fatal y el propio cuerpo les ha absorbido todo el tejido muscular. Ya os digo que el organismo es astuto y buscará primero su combustible de mayor calidad., el músculo, dejando las grasas para como última opción

Por eso, comer mal, no desayunar, tener un ritmo lento, etc. hará que el organismo se cargue nuestro músculo y no nuestras grasas. Claro, el músculo pierde volumen y por ende nuestro cuerpo, por eso mucha gente cree que ha adelgazado. (tomar nota clara de esto)

Por eso, comenzar el día con el desayuno correcto hará que activemos nuestro organismo y se ponga a trabajar como precisa.. Mientras el organismo trabaja recordad que quema calorías..

¿Qué alimentos tomar en el desayuno?


-Hidratos de carbono simples (glucosa y fructosa) y complejos (almidones, legumbres, cereales, verdura y frutas). Esta será la base de nuestra dieta a lo largo del día, pero sobre todo en el desayuno será el principal a todas luces. La diferencia de los carbohidratos simples a los complejos es que los simples pasan a la sangre de ipso-facto, mientras los complejos tardan horas en ser asimilados.

Es decir, si estamos hablando de que el desayuno es tan importante para activar nuestro cuerpo, ¿qué mejor que nada más levantado ingerir una dosis de hidratos simples? Esto hará que activemos nuestro cuerpo nada más levantarnos.

El zumo de naranja natural, recién exprimido, es una fuente divina de hidratos simples de todo tipo. Un vaso recién exprimido de naranja y recién levantado, es de lo mejor que podemos tomar en todo el día, pero no la única. El abanico es muy grande.

Desayunar bien:  el camino hacia el éxito

¿Qué más tomar? Pues hidratos complejos, los cuales nos darán energía para el resto de la mañana, ya que se irán asimilando poco a poco. Es genial injerir cereales, pan, y lácteos.

Los lácteos, sinceramente los recomiendo desnatados o semi-desnatados. La grasa de los lácteos es en su mayoría (por no decir toda) saturada. No es crucial esto, pero, si podéis bajad de los enteros a los semi-desnatados, y más adelante a los desnatados, mejor que mejor.

Los propios cereales, por ejemplo, ya traen su cantidad de proteína, por lo que si no agregáis alguna loncha de jamón o similar en el desayuno y no realizáis una activida física que requiera de un aporte extra de proteínas no os preocupéis, pues lo tendréis cubierto el aspecto proteico, tranquilos. Así que una ración justa de hidratos simples, complejos y lácteos para desayunar es excelente. Fibra en buenas dosis, y de todo lo lo mejor de los alimentos serán los encargados de darnos los buenos días. Por supuesto será importante controlar la cantidad de injesta y las calorías.

Desde mermeladas, miel, fruta, zumos, cereales, pan, lácteos, proteínas, chocolate, incluso un poco de bollería casera estará a nuestra disposición para le desayuno



2ª INJESTA: ALMUERZO

Aquí el abanico es amplio y total, dentro de las coordenadas hasta ahora mencionadas.. Lo que sí tendríamos que tener claro es que ésta se trataría de una  de las injestas denominadas como pequeñas. Así que lo que se os ocurra. Tenéis todo el abanico de posibilidades para vosotros.

Por ejemplo, un sandwich con algo dentro que os guste (pavo, jamón serrano o york, torrilla, margarina (que no mantequilla, no confundamos), queso fresco o poco graso, etc., más una pieza de fruta, la que sea. O quizá un yogurt más fruta. O un sandwich más  yogurt.. O algo de esto mencionado con almendras o nueces. La variedad es amplia.


Ir variándolo en cuanto a tipo de frutas y resto de alimentos. Fresas un día, plátano otro, manzana otro, kiwi otro, melón, etc. Que sea rico para vosotros y no algo monótono. E igual para los sándwich. Un día pan integral., otro pan normal, otro pan de molde, otros días con pavo, otros con queso, otros con york, otros con jamón serrano, etc.



3ª INJESTA: LA HORA DE LA COMIDA

Lo que toque, sin más. Lentejas, garbanzos, arroz, patatas, pescados, carne magra, ensaladas, verduras, huevos, cocido, pasta… Simplemente sustituir cosas fritas por asadas o a la plancha., o como mucho rehogadas. El pan hay que controlarlo, pero no dejarlo, nunca. Aliñar la ensalada, sin miedo. Aceite, sal controlada, vinagre, y demás, intentando evitar las salsas preparadas. Y nada, disfrutar de una comida controlada pero sin restricciones.

Quizá aquí viene uno de los puntos conflictivos para mucha gente: Adiós a los postres. Al menos sí debería ser así a diario, dejándolos única y exclusivamente para momentos puntuales y necesarios, pero no en nuestro día a día.




4ª INJESTA: LA MERIENDA

Al igual que la 2ª injesta, el almuerzo, ésta también la consideraremos como injesta pequeña. Cojamos todo lo del almuerzo, y repitámoslo, con todas sus variantes. Sin más. Si no vamos a hacer deporte ese día sería conveniente medir bien la dosis y las calorías. Quizá es un momento genial para aportar unos buenos antioxidantes a nuestro organismo.



5ª INJESTA: LA CENA

Aquí es importante rebajar los hidratos de carbono, y eliminar la máxima grasa posible. Sería buen momento para una ración de proteínas limpias, pero siempre todo sin excesos. Verdura, vegetales y demás, siempre son bienvenidos y casi obligados.

Es posible que las primeras noches pasemos algo de hambre, pero no picar ni caer en la trampa, ya que a los pocos días esa sensación desaparecerá. Dormiremos mejor y nuestro cuerpo lo agradecerá, palabra.

Merluza a la plancha con verduras
Si tomamos ensaladas, por ejemplo, no llenarlas de aceite al nivel del medio día, ya que de ahí nos iremos a la cama, con unas calorías "de más" innecesarias. Lo mismo para los lácteos. Si los injerimos enteros, mejor desnatados.


¿Y EL FIN DE SEMANA QUÉ?

El fin de semana, con control, es momento adecuado para, si se desea o requiere, tomar todo aquello “prohibido” que durante la semana no hacemos. Pero repito que es importante hacerlo con mesura y conocimiento, pero no es necesario privarse de aquellos alimentos o bebidas que nos apetezcan. Nuestro organismo, con el tiempo sabrá asimilar qué le damos y cuándo. Por eso es importante tener nuestro hábito y buenas costumbres activas siempre, comer bien y mantenerse activo.

Conoceréis vuestro cuerpo, sabréis dónde llega y lo tendréis bajo control. Sabréis comer bien y estar siempre en una dinámica buena y saludable. La gente que no conoce todo esto, pierde el control de su cuerpo, y engordan de manera que no saben controlar.



MANTENTE ACTIVO SIEMPRE

Haz deporte, muévete, sal, anda, corre, nada, baila, en definitiva, mantente en movimiento siempre. No nos engañemos, los años pesan, y cada vez más, por eso es importante mantener un cierto estado de forma físico siempre acorde a cada etapa de nuestra vida. Cierto es que nuestra propia rutina diaria, el trabajo, familia y demás obligaciones en la mayoría de los casos nos dificulta el poder realizar alguna actividad física o recreativa, ya que nuestro tiempo libre se reduce a casi la nada. Tampoco podemos olvidarnos de las nuevas tecnologías, cada vez más presentes en nuestras vidas y de las cual se están apoderando casi sin darnos cuenta.

Mantenerse activo, fuente de vida

SÉ ACORDE Y CONSECUENTE CON TUS POSIBILIDADES

Pero el deporte o cualquier actividad física lúdica que signifique mantenernos activos y en movimiento es enriquecedora y beneficiosa para nuestra salud, tanto física como mental. Cada persona posee unas condiciones y capacidad física y de rendimiento diferentes. Es inútil y frustrante marcarse objetivos deportivos fuera de nuestro alcance. Esto conlleva en la práctica totalidad de los casos al abandono de esa persona sobre cualquier actividad física, ya que suele superarle por completo, agotarle y frustrarle.

Por eso es importante marcarse objetivos realistas y acordes a cada uno. Buscar actividades físicas con las cuales te sientas a gusto y disfrutes, solo o en compañía, y no buscar imposibles. Si acabas de apuntarte a un gimnasio y quieres fortalecer tu físico, harás mal fijándote en los demás, pues toda esa gente que ves esbelta lleva mucho tiempo y esfuerzo realizado hasta llegar a ciertos niveles físicos. Lo mismo si decides practicar running, salir a correr. Te adelantará mucha gente, algunos más jóvenes, otros más mayores, pero ellos no son tus rivales, ni tú compites contra ellos, ni ellos contra ti.

Otro de los casos que solemos encontrarnos a la hora de practicar alguna actividad física por gente que nunca lo ha hecho antes, es mostrar timidez o vergüenza a la hora de practicar dicho deporte, pensando que la gente le va a mirar o menospreciar. En absoluto es así y nadie se fija en nadie. Por supuesto no debemos caer nunca en el error de convertir lo que debería ser una actividad física agradable en una actividad extrema que nos suponga comprometer nuestra salud.

Pincha la imagen para ver nuestra sección de Erotismo y Cine