martes, 14 de abril de 2015

Escorts, acompañantes de placer | Las dos caras de la moneda


Como dijimos en el arterior artículo, las escorts o damas de compañía son una realidad que hacen posible algunas de las necesidades que demanda nuestra vida y nuestro día a día. En ese primer articulo hicimos una breve descripción de que eran exactamente estas chicas (o chicos) que cada día están más visibles en nuestra sociedad. Ahora en este segundo queremos profundizar un poco más y describir exactamente las dos labores principales de estas acompañantes de lujo encargadas de hacernos soñar durante un tiempo estipulado.


Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la escort tiene como base en su servicio de acompañante, el disfrute sexual, aunque no por eso no cabrían otras posibilidades diferentes de acompañamiento.
En su concepto más habitual y simple, el servicio de una escort proporciona la estimulación sexual, ya sea mediante coito en sus diferentes vertientes, sexo oral, masturbación, uso de imaginería y juguetería sexual así como otros métodos relacionados con el sexo más directo. Pero, la existencia de estas call girl no se reduce únicamente a esto pudiendo ofrecer otra serie de posibilidades que pasamos a describir.

Algunos usos de este servicio pueden ser por ejemplo por razones sociales, como asistir a una fiesta o por tener compañía (algunos se sienten tan solos que contratan una chica para que les proporcione la compañía que falta en su vida). Otras call girls son especialistas en dominación u otros fetiches que no requieren del contacto íntimo sexual.


Como todos sabemos, en especial en los grandes núcleos urbanos la soledad es uno de los males que más afloran. Para evitar este tipo de ausencias y como hemos dicho, hay quien recurre a los servicios de las chicas de compañía simplemente para disfrutar de tener la compañía de una atractiva mujer. Las agencias de acompañantes intentan determinar si esto es lo que un cliente quiere, y si lo es, la agencia intenta mandar las mujeres más educadas y atentas con su cliente.
Otro opción de uso bastante común es la del deseo de triunfo social,  por lo que se puede recurrir a estas escorts como señuelo de este deseado triunfo, llevándolas así a modo de esposa ficticia a reuniones con compañeros de trabajo ocasionales, reuniones de antiguos alumnos de instituto o Universidad, o situaciones similares.
En este tipo de casos el cliente puede citarse con antelación para evaluar el nivel de inteligencia, educación y discurso de su acompañante o incluso para preparar un pasado juntos en común.


Como vemos, el servicio de Escort no se reduce únicamente al sexo, siendo el servicio de simple acompañante igual de importante que el sexual.
En España disponemos de buenos lugares como la web de escorts amigas de silvia con sede en madrid (también en Sevilla) u otros similares que os descubriremos en los próximos artículos de este especial sobre Escorts o damas de compañía.

Pincha la imagen para ver nuestra sección de Erotismo y Cine